El inventor del Canny Collar

Lo que significa 'Canny' en inglésEl Canny Collar ha ido muy lejos en el mundo del entrenamiento de perros desde que Brian Smith, un jinete un poco anticuado e inventor de Crieff, lo concibiera en una pequeña ciudad al pie de las tierras altas escocesas.

La actitud compasiva de Brian y su trabajo con los problemas de comportamiento de los caballos, le llevaron a desarrollar un collar especial con una tira deslizante para Wallace, un semental algo difícil al que los collares tradicionales le dolían demasiado. El nuevo “controlador de caballos” funcionó al momento, y Brian consiguió el control completo de Wallace en cuestión de minutos. Estaba encantado de ver que Wallace no sentía ningún dolor, ni estaba incómodo.

El inventor del Canny Collar Brian SmithBrian se dio cuenta de que los dueños de perros con problemas de comportamiento se podrían beneficiar de su idea al ver a su hija, Claire, que llegó a casa con el arnés de su perro hecho tiras después de un "paseo". ¡Bonnie era el típico perro ruidoso que se divertía sacando a Claire de paseo, tirando de ella calle abajo, sin aceptar ningún tipo de equipo de entrenamiento!

Brian adaptó su controlador de caballos, se lo ajustó a Bonnie y el collar de entrenamiento para perros a escala fue un éxito inmediato. A los 20 metros, Brian estaba paseando con Bonnie con la correa floja, para admiración de todos los que estaban mirando. La mujer de Brian, Nell, lo llamó “anti-canes” y así nació el Canny Collar.

Después de examinar, adaptar y ponerle los retoques finales al nuevo collar de entrenamiento de perros, Brian lo presentó en varias ferias de caballos y eventos de perros en su Escocia natal, y pronto se ganó una buena reputación con este producto. Hacía mucho tiempo que un producto para el entrenamiento de perros no atraía a tanta audiencia como el Canny Collar, y Brian aceptó trabajar conjuntamente con la recién creada Canny Company para darle a su nuevo artículo de paseo el reconocimiento internacional que se merecía.

Ahora Brian centra su energía en el trabajo diario con caballos que tienen problemas de comportamiento. Ha salvado a muchos animales cuyos dueños ya no podían hacer nada con ellos y que seguramente habrían sido destrozados. Su conocimiento, aptitud y habilidad de comunicarse hasta con el caballo más difícil han llevado a mucha gente a pensar en él como el Escocés que Susurraba a los Caballos. Los dueños de perros y el mundo del entrenamiento de perros tienen mucho que agradecer a este hombre tan especial por una idea tan especial.

Sean McElherron